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La población criolla de 1870, los olvidados a la hora de contar la historia de San Jerónimo

La población criolla de 1870, los olvidados a la hora de contar la historia de San Jerónimo

Foto: Manual Historiográfico del Centenario de San Jerónimo Sud San Jerónimo es un pueblo cuyas calles llevan nombres de ciudades europeas y su historia fue contada desde la visión del colono extranjero. En este breve artículo queremos rescatar la presencia e importancia de la población criolla en los albores de la localidad. Lamentablemente, nuestro pueblo

Foto: Manual Historiográfico del Centenario de San Jerónimo Sud

San Jerónimo es un pueblo cuyas calles llevan nombres de ciudades europeas y su historia fue contada desde la visión del colono extranjero. En este breve artículo queremos rescatar la presencia e importancia de la población criolla en los albores de la localidad.

Lamentablemente, nuestro pueblo no tiene registros serios que nos cuenten los inicios de la localidad. Quizá sea por eso que hubo que escribir la historia desde algún lugar, tomando una posición a la hora de narrar los primeros años de la colonia que estaba por convertirse en pueblo.

La historia de San Jerónimo es la historia del colono, del inmigrante europeo que llegó a estas tierras “desérticas donde todo estaba por hacerse”. Y aunque ese valioso aporte nos sirve para imaginarnos aquel momento histórico, es una visión sesgada del lugar, el paisaje y las personas que habitaban aquellos “campos que se conocían con el nombre de Albión”.

Sin embargo podemos asegurar, en parte gracias a lo que publicaron aquellos primeros historiadores, que no sólo hubo inmigrantes en esa gesta colonizadora. Las mismas publicaciones dejan vestigios de la presencia de familias criollas y la importancia que tuvieron para la realización del tendido ferroviario, la formación de nuestros pueblos y los primeros años de aquellas incipientes colonias.

Un registro de las tierras que debían ser expropiadas para el tendido de las vías del ferrocarril ya nos muestra algunos apellidos tradicionales en la región, a quienes les expropiaron campos para concretar el proyecto de la Compañía de Tierras. Ávila, Leguizamón, Tiscornia, Urraco y Robledo son algunas de las familias cuyas tierras fueron destinadas a la planificación de nuestras localidades.

En este punto podemos detenernos por un segundo para recordar que detrás de la llegada del ferrocarril hubo un gigantesco negocio inmobiliario, que le permitió a la compañía comercializar una importante porción de tierra a cada lado de las vías. Este negocio debe haber tenido una magnitud que hoy no podemos cuantificar; imaginen el valor de mercado que tuvo esa lonja de una legua a cada lado de la vía entre Rosario y Córdoba.

Pero volvamos a la presencia de las familias que ya se encontraban afincadas en la región antes de el 1° de junio de 1871. Hay muchas formas de probar que varias de las familias criollas radicadas en San Jerónimo en los primeros años de la colonia ya estaban afincadas en estas tierras; una de ellas es comparando los registros del censo de 1895 con los de 1869. En el primer censo nacional no encontramos los apellidos suizos o franceses que hoy son tradicionales en la localidad, pero sí podemos comprobar que en el distrito de Desmochado Abajo vivía mucha gente que en 1895 estaba radicada en San Jerónimo. Aunque no hay certeza sobre los límites precisos de aquel distrito, podemos encontrar documentación que afirma que los actuales territorios de Carcarañá y Luis Palacios estaban dentro de su jurisdicción.

En esa comparación nos encontramos con apellidos como Ledesma, Urraco, Ullúa, Rodríguez y Ugarte; a los que podemos sumarles otros argentinos que fueron figuras importantes en los primeros años de la colonia, como Felipe Acuña (un santiagueño que ya en 1865 transportaba productos entre su provincia y Rosario, valiéndose de sus propias carretas) o Abel Soria (un joven docente cordobés que fue el primer director de la Escuela Fiscal e integró la primera Comisión de Fomento).

Durante 1873, a causa de algunas disputas internas se crea en el departamento San Lorenzo una división de voluntarios en la que se presentaron 14 vecinos de la colonia, que sólo tenía dos años. Todos son argentinos y podemos comprobar, mediante registros parroquiales, que la mayoría de ellos llevaban varios años viviendo en la zona. Torres, Quiroga, Astudillo, Pérez, Ledesma, Billalba y Urraco fueron algunos de ellos.

Algunos de los apellidos nombrados en este breve artículo aún hoy tienen descendientes en San Jerónimo, pero no fueron considerados entre las familias representativas de la comunidad en el Manual Historiográfico del Centenario del pueblo.

El año que viene cumpliremos 150 años y tenemos el compromiso de retomar la tarea de contar nuestra historia, una historia que nos incluya a todos. Ojalá que esta breve nota pueda servir de puntapié inicial para lograr ese objetivo.

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1 Comentario

  • Ariel Rodríguez
    2 junio, 2020, 8:39 pm

    Es la primera vez que desde la investigación histórica van hasta el hueso , siempre escuché ,y leí desde chico de la grandeza de los que forjaron e hicieron grande nuestra patria , nuestros pueblos , dónde nacimos ,y próceres que cranearon nuestras guerras , pero nunca ,se reivindico por ejemplo en esas guerras ,o se supo los nombres de los que pusieron el cuero ,, salvo Cabral , porque pago con su vida la defensa caída del coronel ,,,en definitiva hay otros ilustres que sin ser leídos y escribimos también hicieron grande nuestros pueblos

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